Desperté. No sé ni dónde rayos estoy, mi recuerdo más reciente era el del café de esta mañana, mi mente estaba aturdida. No desperté sintiendo más que confusión, no soy de ese tipo de personas que se aterrorizan con tanta facilidad. Estaba descalzo y el piso estaba completamente inundado de agua (supongo), todo estaba oscuro. Intenté acariciar las paredes en busca de un interruptor, las paredes estaban llenas de insectos tal como en las películas de terror de bajo presupuesto, y así me sentía, parte de un elenco mal pagado, tratando de llegar a la fama.
No más de un minuto tuvo que transcurrir para hallar una bombilla que se enciende tirando de una cuerda, eso hice, la tiré, para mi sorpresa funcionaba, no esperaba que lo hiciera. Sólo una parte de la habitación se alumbró de manera instantánea, si mi vista no está mal, la habitación era azul, tenía unas rayas y líneas rojas que a mi parecer era sangre. Tomé la bombilla y la estiré para ver mejor esa peculiar pared, mientras más me alejaba con la bombilla, más confundido y aturdido me sentía. La pared completa tomó la forma de un dibujo completamente abstracto donde la protagonista era la sangre. Me espanté y mi respiración comenzó a agitarse. Miré al suelo para intentar calmarme y un reflejo de luz llegó hacia mi pie izquierdo, estaba lleno de sangre, pensé que era la mía hasta que sentí bien en donde estaba parado. Era más espeso que el agua, era más sangre. Traté de calmarme, seguí acariciando pareces en busca de una maldita puerta para salir de ahí. Sentí el marco de una puerta y comencé a golpear, primero como lo harían unos niños exploradores pero con un toque de desesperación, al no conseguir respuesta alguna me digné a tratar de romper la puerta, mis brazos son muy huesudos, mi contextura corporal se describiría como "con serios problemas de alimentación" y si decidiera tomar cartas en el asunto me enviarían a una clínica llena de adolescentes con transtornos alimenticios debido a una autoestima completamente inexistente o negativa en cualquier caso. Casi me disloco el hombro pero si lo hacia un par de veces más creo que podría romper la puerta. Lo intenté. Lo logré.
Al salir de esa habitación del terror en cierto modo me sentí a salvo, pero en realidad era el inicio de una serie de eventos horripilantes. Era un pasillo de un hospital, se sentía el frío y el aire pesado del mismo. Esas típicas lámparas de techo que están en todos esos hospitales que siempre me han hecho sentir incómodo de repente se tornaron como un signo de seguridad hacia mí, todo era desconocido y era lo único que podía reconocer. No sé quién está detrás de esto y mi objetivo temporal (además de sobrevivir claro está) era averiguarlo. Corría pasillo tras pasillo y después de unos metros me sentí en un laberinto. Me detuve por unos segundos a pensar, sin notar mi vestimenta tenía una bata de las que usan los pacientes y un brazalete con el número "354", me senté, intenté calmarme, limpiar el sudor de mi frente y seguir. Simplemente no podía ser así, era algo demasiado incoherente, millones de preguntas surgieron a mi mente como "¿por qué yo? ¿quién me trajo aquí? ¿por qué no me di cuenta? ¿cómo salgo? ¿qué hago?" de repente, en blanco. Lo único que había en mi mente era el sonido de un metrónomo en allegro, lo cual me hizo pensar por unos segundos que estaba escuchando los latidos de mi corazón.
No le tomé importancia y decidí que lo mejor era seguir corriendo, hasta que vi la primera puerta, un verde muy oscuro y triste, por cierto. Sin pensarlo dos veces la abrí. Fue como entrar al vacío. Esta vez el agua (no era tan espesa) llegaba un poco más arriba de mis tobillos, y había algo como una lámpara en el medio de la habitación, caminé caudalosamente hacia ella y se encendió más que nunca, tuve que entrecerrar mis ojos para poder ver. Estaba completamente rodeado de espejos, cada uno puesto al lado del otro, escuché una risa burlona al otro lado de la habitación y grité "¿QUÉ MIERDA QUIERES DE MI?" no sabía que todos mis gritos pudieran ser tan fuertes ya que todo se derrumbó, podía sentir las piezas de vidrio incrustándose en mis brazos. En un abrir y cerrar de ojos me encontraba en cama y una mujer con aspecto maduro y cansado por los años me dijo "Agh, ¿pesadillas de nuevo?"
5 comentarios:
Mi mierda huele como perfume de carolina herrera.
pensé que mentían sobre eso de "comentarios que cambian la vida", estaba tan equivocada.
¡genial! me gustó(: sigue así :D
¡genial! me gustó(: sigue así :D
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